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Bonsáis

Hoy os hablaremos de unos arbolitos muy especiales y exóticos, de origen Japonés y con una belleza extrema, os presentamos los bonsáis. Debido a que necesitan unos cuidados exhaustivos, una gran dedicación y diferentes técnicas de cultivo, os traemos esta pequeña guía para que podáis adentraros en el maravilloso mundo del cultivo de Bonsáis.

bonsái semi casacada

¿Cómo cuidar nuestros bonsáis?

Lo primero antes de empezara a cultivar vuestros bonsáis es tener en cuenta unos consejos esenciales. Estos factores condicionarán el resto de la vida de nuestro bonsái.

  • Para empezar, es imprescindible que los bonsáis que vas a comprar tienen buena salud y han estado bien cultivados.
  • Seguidamente, tendrás que escoger la mejor ubicación para tu bonsá. Ten en cuenta que no todas las especies de Bonsáis aguantan en interior.
  • Te recomendamos que empieces por bonsáis de tamañao medio a grande puesto que ya no solo sus cuidados sino que los trabajos serán mucho más sencillos de realizar.
  • Las especies más vendidas de estos arboles para principiantes son: ficus, ligustrum, olivo, zelkova, y ulmus , entre otros.
bonsáis arbol
bonsáis

Consejos para los cuidados de los bonsáis

Tras estas primeras consideraciones, vamos a adentrarnos en materia y vamos a explicar brevemente las técnicas más importantes para un buen cuidado de nuestro bonsái:

Ubicación ideal para nuestro bonsái

Aunque propiamente dicho no existe ningún árbol bonsái de interior, por las características de la especie de la planta, hay algunos ejemplares que se desarrollan incluso mejor en el interior, y es por ello que comúnmente se han apodado bonsáis de interior.

Bonsáis de Interior

Las especies que mejor se cultivan en el interior de cualquier vivienda son los bonsáis Carmona o Serissa e incluso algunos ficus (entre muchas otras). Por lo general son árboles que se caracterizan por no soportar cambios demasiado grandes de temperatura, por lo que si no se dispone de un invernadero es mejor tenerlos dentro de casa.

Ten en cuenta que por mucho que sea una especie de interior, deberá tener un mínimo de horas directas de luz del sol como cualquier otra planta. De no cumplirlo, no solo corremos el riesgo de que no crezca, si no que podremos perder a nuestro bonsái.

Por lo que refiere a la humedad, en zonas de clima mediterráneo habitualmente es suficiente con la humedad que tenemos en nuestro hogar. Para evitarnos problemas recomendamos tener nuestro bonsái en una habitación dónde le de bien el sol y no tenga calefacción.

Bonsáis para exterior

En cuanto a los Bonsáis o arboles Japoneses de exterior, podemos clasificarlos en dos subgrupos en función de la necesidad de exposición de horas al sol.

Hay que tener en cuenta que en la gran mayoría de especies cuando se acerque el sol caliente de verano, deberemos disponer nuestros arboles en un lugar más sombrío.

Si hablamos de la temperatura, es importante destacar que los bonsáis son árboles acostumbrados a los cambios de temperatura. Tan solo deberemos preocuparnos de protegerlos durante las frías heladas de invierno.

¿Cómo debemos regar nuestros bonsáis?

Por norma general, entre cualquier cultivador de bonsáis, hay una regla no escrita, que se extiende a cualquier bonsái, y que es esencial para el buen desarrollo de este. Es esta: “ se debe regar el bonsái cuando la superficie de la tierra se empiece a ver seca”. Evidentemente es una norma general, deberemos tener en cuenta las particularidades de cada arbolito.

En función de algunos factores, la cantidad de agua así como la frecuencia de riego de nuestro bónsai sera distinta. Los factores a tener en cuenta son:

  • Especies: Cada bonsái tiene sus necesidades hídricas, por lo que es fundamental que te informes de las características de la especie que estas cultivando. Ten en cuenta que cada bónsai es un mundo.
  • Época: En función de la estación en la que nos encontremos, el aporte de agua será mayor o menor. En las estaciones de mayor actividad se aumentara considerablemente (primavera y otoño) puesto que la planta requerirá de mucha mas agua.
  • Tipo de maceta: Es importante destacar que en función del tamaño de la maceta el aporte de agua será distinto. Las macetas más pequeñas serán más exigentes en el riego debiendo estar mucho más encima. Por el contrario, cuanto más grande sea, más espaciados podrán ser los riegos.

Riego y abonado, consejos básicos

PULVERIZACIÓN: Esta es una de las técnicas más utilizadas. En el caso del cultivo de interior adquiere especial importancia puesto que no recibirán nunca agua de la lluvia. Con ello conseguiremos proporcionar una mayor humedad a nuestro bonsái.

Para la correcta pulverización se utiliza cualquier pulverizador vacío. Es importante que nunca uses el pulverizador como substituto del riego, puesto que de este modo nunca llegaría el agua a las raíces y sustrato Es un complemento a sus cuidados diarios.

¿Que abono debemos usar?

Teniendo en cuenta que el bonsái es un árbol que vive toda su vida en un a maceta de un tamaño limitado, debemos tomar la consideración de ir cambiando el abono que necesita antes de que se quede sin. Una vez más dependerá de la especie árbol que hayamos decidido cultivar-

En la temporada de primavera, la demanda de sustancias fertilizantes será mayor, debido a que es la época de mayor crecimiento. Del mismo modo, en la estación de otoño también también es necesario abonar de manera abundante para preparar y proteger nuestro árbol de la temporada más fría del año. ¡Estudia tu bonsái y escoge bien!

Trasplante de nuestros bonsáis

Dado que los bonsáis viven en macetas de tamaño limitado el sustrato, con el tiempo, el agua, los abonos y las raíces, se va estropeando y impidiendo que el árbol se alimente correctamente.

Por ello, es imprescindible hacer algún trasplante con el paso del tiempo. De ese modo conseguiremos revitalizar y vigorizar nuestro árbol bonsái.

En arboles jóvenes, en función del tamaño de estos, deberemos realizar un trasplante cada 1 o 2 años. Cuando veamos que las raíces empiezan a empujar el bonsái hacia fuera, será el momento de cambiarlo a una maceta de mayor tamaño.

En cambio, con arboles más maduros o avanzados, no deberemos trasplantarlos con tanta frecuencia. En función del arbol deberemos cambiarlo de maceta cada 4-5 años como mínimo siendo en algunos casos un período de tiempo mucho más amplio.

Siempre que se pueda, recomendamos usar sustratos muy drenantes. Los que mejor funciona para el cultivo de bonsáis son la akadama y kiryuzuna. Su proporción ideal es 70 % – 30% respectivamente.

Poda de nuestros arboles estilo japonés

A través de estas técnicas encarrilaremos la formación de nuestro arbol bonsái siguiendo el estilo que hayamos escogido previamente.

Consiste básicamente en ir cortando las partes de las ramas o ramas enteras que consideremos inútiles o que entorpecerán nuestro futuro diseño. Es importante saber que la estación más indicada para podar nuestros bonsáis es la primavera, en especial su comienzo. Justo antes de empezar la brotación.

Para cortar las ramas de nuestro bonsái, es recomendable usar la herramienta indicada para ello. De lo contrario, haremos demasiado daño al árbol, quedado luego un labio de cicatrización poco natural y nada agradable a la vista.

Pinzado y alambrado de los bonsáis

¿Qué es el Pinzado de nuestro bonsái?

Es una disciplina que fundamentalmente se utiliza para conseguir una mayor densidad de hojas y a su vez reducir su tamaño. Se obtiene un aspecto más compacto y proporcionado. El procedimiento más conocido es dejar crecer 6 pares de hojas y posteriormente cortar las puntas de las que salgan de nuevo, dejando tan sólo 2 o 4 hojas.

Sin embargo, debemos estudiar nuestro bonsái puesto que no siempre podremos seguir la norma.

La mejor época para realizar la técnica de pinzado para las ramas del bonsái es durante la primavera u otoño. Esto se debe a que son las épocas del año con mayor actividad para la planta.

Técnicas de Alambrado para Bonsáis

Es una técnica que debe realizarse en paralelo a la poda. Se utiliza para mover y orientar las ramas y el tronco hacia donde queremos para darle forma a nuestro bonsái.

Para ello, con alambre de cobre o de aluminio, se enrolla las diferntes ramas y el tronco para poder, con cuidado, doblar la rama y ubicarlas hacia su posición final.

Una vez la rama haya alcanzado la forma que deseamos, deberemos retirar el alambre. Es importante estar atentos y retirarlo antes de que se haya fijado demasiado a la rama o tronco puesto que este podra acabar dañando la corteza de nuestro bonsái.

El alambre más recomendable es el de aluminio, que es flexible pero a la vez resistente.

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